Luar na Lubre
Luar na Lubre - 30 Aniversario
Cabo do Mundo Volver (WARNER 1999)

Cabo do Mundo

Este disco está dedicado al mar y al pintor del mar, Urbano Lugrís.

INTRODUCCIÓN

LA CIUDAD Y EL PINTOR

Esta tierra siempre fue mar. Antes de que los antepasados levantasen sepulcros y castros, las fuerzas de la naturaleza labraron promontorios monumentales. En uno de ellos los canteros antiguos irguieron este faro legendario para alumbrar la ruta de los tesoros ultramarinos. Al abrigo del faro, torre amiga de la libertad, nació la ciudad que se fue extendiendo por la lengua de arena, en el barrio de la Pescadería. Y aquí, donde se despeja el mar en brillantes galerías, nació el pintor Urbano Lugrís.

Su vida fue pintura fantástica. Cuando nació el pintor batía el mar bravo contra el murallón del muelle, el mismo que había sido defendido del corsario por las mujeres. Con este son lo arrulló su madre en canciones de cuna. El padrino llenó la imaginación del niño con las leyendas de los monjes que buscaban el paraíso: el niño supo enseguida de Ero, cautivado por el pajarito cantor al pie de la fuente, de Brandán, que surcó el océano en el lomo de una ballena, de Telmo, señor de la tormenta, y de Amaro, que espió el cielo por una grieta de la puerta. Corriendo por la colina, donde el viento sopla y silban las sirenas de los riscos y las grutas, el niño fijó la vista en la piedra de los laberintos, peña grabada que los más viejos aún conocen como el Altar y donde quieren ver los primeros emigrantes. El niño subió pronto al faro, desde donde pudo mirar en la Marola la mar toda, abrazar el arco atlántico desde la Punta Coitelada hasta las islas Sisargas y concebir otras tierras. Hacia ellas marchaban congregaciones calladas de emigrantes. Desde más allá del mar tuvieron fuerzas para levantar escuelas y modelar los símbolos de su reino humilde: la academia de la lengua, el himno y la bandera que, del estandarte de este puerto, en tela azul y blanca, cosieron para que pudiésemos cubrir los ataúdes de los poetas.

Emigrante también su padre, el viejo Lugrís había forjado A gaita gallega, el primer periódico escrito en gallego en América; y de allá volvió para impulsar entre nosotros el teatro, para hablarles por vez primera abiertamente en su lengua a los labradores, para compartir tertulia en íntima amistad con Eduardo Pondal, nuestro bardo. De boca de éste, ya moribundo, el viejo Lugrís escuchó su último suspiro: "Me diste una lengua de hierro y te dejo una lengua de oro".

El pintor creció con nuestras leyendas y alcanzó silueta de gigante con la juglaría que soñó las más entusiastas empresas, la misma que acompañó festivamente a Federico García Lorca, el poeta más granado. El pintor peregrinó con un teatro de títeres que hacía relinchar caballos de guerreras doncellas, silbar el viento y mover las olas del mar para abrir las bocas pasmadas de los niños.

Vino la noche oscura y otra emigración, el destierro del que nunca se vuelve. Lugrís, náufrago, soportó con bohemia la triste realidad de los hombres, bebió el ron de los sargazos, el licor de los muertos. Nunca dejó de ser el niño de las caracolas. Se hizo miniador, calígrafo de pulso firme, y pintó lo que nunca debimos de perder. Nadie conocía los secretos de la ciudad como él, que se sumergía por detrás de las puertas del mar. De las tabernas del puerto hizo los museos más vivos; en sus muros, entre los barriles, estampó todos los iconos marinos, y con otros argonautas amigos mantuvo la Atlántida, la revista del mar, donde con el nombre de Ulises Fingal recogió en una ola la mitología clásica y céltica toda.

Tripuló la nao que lo llevó en su última singladura a otro puerto amigo, Vigo, y recogió cerca el son del mar en una ermita. Descansa donde se divisan las islas Cíes, entre las olas del juglar Martín Códax, y los tesoros del Capitán Nemo. Allí van a saludarlo las ballenas echando chorros de agua, en un mar de saudade. Miradlo, si queréis guardar limpio el mar.

COLABORADORES

Erick Riggler: Uillean pipe
Elías García: Bouzouki
Fernando Largo: Harpa céltica
Fernando Villar: Teclados y timbales
Enrique Sequero: Voz
FALTRIQUEIRA: Voces y coros
Marcos Represas: Clarinete.

AGRADECIMIENTOS

Óscar Claros, José Luís Gallego, Xulio Diloy, Braulio y Paco de "Dolmen Produccións", Enrique Magaz, José Luís De La Peña, Carlos Rodríguez (CROF), Familia Maceiras, Familia Seivane, a los de Balboa y Canteixeira, a las gentes de A Cova Folk, Casa da Lubre y Cova Céltica, Alberto de Maceda, Jon Pagola, J.R.Bugliot, Nonito Pereira, Rosa Suárez, Xosé Méndez, O Bebedeiro, Mario y Belinda de A Maceira, Manuel Molares, Pepón Goikoa y como no.....Mike Oldfield.....Gracias!!!

De un modo especial:


A Óscar Vinader: Por sobrepasar el concepto de técnico y convertirse en un buen amigo.
A Sergio Cruzado: ¿Que haríamos sin ti? Siempre estás cuando te necesitamos. GRACIAS!!!
A Xulio Cuba: Apasionado con el proyecto al igual que nosotros. Gracias por tu esfuerzo!!!!
A Marisa Diéguez: porque en los momentos más duros de esta andanza ha estado siempre presente.
A la Familia Urbano Lugrís: Por facilitarnos la consecución de esta maravillosa obra.
A "Caixa Galicia" y a la "Fundación Barrié de la Maza": Por cedernos las obras en su poder y por hacernos todo más fácil.
A los "Imprescindibleis" del poema de Bertold Brecht que siempre están ahí. GRACIAS!!!.

- Este disco ha sido grabado en los estudios Dolmen de A Coruña, Eurosonic y El Álamo de Madrid entre los meses de Enero y Abril del año 1999. La mezcla fué realizada íntegramente en los estudios Eurosonic. El técnico de sonido y mezclas fue Óscar Vinader y los asistentes fueron Óscar Claros y José Luís Gallego.
- La producción corrió a cargo de Bieito Romero y Óscar Vinader.
- Los arreglos son de LUAR NA LUBRE.
- Todos los temas, de Canciones del Mundo.
- Fotos: Abilio lope.
- Diseño: Sañudo/99. RaRo S.L.
- Realización: Ana Díaz.


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